Recursos escasos: LIMITANTES DE TIERRA Y AGUA
Los incrementos de uso de los recursos tales como: el agua y la tierra en la producción de alimentos se están desacelerando. La tierra se esta degradando cada vez más. La escasez de tierra y agua es más evidente. La mejor manera de abordar estos problemas es pensar en ellos no como problemas de escasez de recursos globales, sino como problemas de pobreza en medio de la abundancia.
Abundancia global de alimentos y, sin embargo, pobres con hambre.
La visión prevaleciente entre los economistas agrícolas es que el problema mundial de alimentos se debe al insuficiente poder de compra de la gente pobre, no a restricciones globales sobre la producción agregada de alimentos, ni siquiera con una población rural expandida. Los datos agregados respaldan este punto de vista, pero algunas regiones pobres tienen demasiado poco alimento. Y es verdad., como lo señalan muchos, que los incrementos anuales en la producción de alimentos han venido decreciendo. Pero los incrementos anuales en la demanda están cayendo más rápidamente. Las evidencias a nivel global en el sentido de que el crecimiento de las cosechas (por oposición a la producción) se esta desacelerando, son extremadamente débiles.
Lo que se es incuestionable es que una desaceleración en la demanda de alimentos con relación a la producción –mucha de ella inapropiadamente subsidiada en países de la OCDE- ha deprimido los precios de los alimentos a récords mínimos. Con una proporción siempre mayor de la población mundial bien alimentada, el aumento de los ingresos mundiales induce incrementos mas pequeños en el consumo de alimentos. Las tasas descendentes de crecimiento de la población también están desacelerando el crecimiento en la demanda de alimentos. Con ingresos mas altos, los patrones de consumo de alimentos cambian. Pero simulaciones de la economía alimentaria mundial sugieren que incluso un rápido incremento en el consumo de carne en la China (ya en proceso) y en la India (menos probable) no alteraría significativamente la balanza de oferta y demanda mundial de alimentos.
En pocas palabras, el alimento continuará siendo abundante a un precio razonable para quienes tienen los ingresos para comprarlo. No obstante, eliminar el hambre mañana requerirá la misma solución de eliminar el hambre hoy; esto es, elevar la productividad y los ingresos de la gente pobre. Y en esto el mundo tiene que desempeñarse mejor. Para más del 70% de los pobres del mundo que viven en el campo, esto significa incrementar su capacidad de producir alimentos para consumo y alimentos para vender en los mercados.
Fuente Consultada:
Banco Mundial. Desarrollo sostenible en un mundo dinámico. Colombia, Alfaomega Colombiana S.A., 2002. Cáp. V: Transformar instituciones en tierra agrícolas, pp. 84-85
En economía y Política
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